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miércoles 16 septiembre 2026

La nueva batalla del shipping se mueve a los puertos

Inversiones recientes de DP World, APM Terminals, MSC y CMA CGM muestran que el control de terminales se está convirtiendo en una ventaja estratégica para asegurar capacidad, resiliencia y poder logístico en un mundo más inestable

El negocio portuario global está entrando en una nueva etapa. En las últimas semanas, distintas operaciones de infraestructura han mostrado que navieras, operadores terminalistas y fondos especializados están acelerando su interés por activos portuarios estratégicos, en un contexto marcado por disrupciones geopolíticas, congestión, relocalización industrial y mayor presión sobre las cadenas de suministro.

La lógica ya no responde solo al volumen o a la rentabilidad tradicional de un terminal. En un escenario donde rutas críticas como el Mar Rojo u Ormuz pueden quedar bajo presión, controlar infraestructura portuaria significa asegurar acceso, capacidad, datos, continuidad operativa y mayor influencia sobre los flujos comerciales.

DP World en Texas y APM Terminals en Brasil

Uno de los movimientos más relevantes es el avance de DP World en Corpus Christi, Texas, donde la compañía entró en negociaciones exclusivas para desarrollar y operar un nuevo terminal de contenedores. El puerto, históricamente asociado a energía, LNG y petróleo, busca abrirse al negocio containerizado y transformarse en una alternativa logística para el Golfo de Estados Unidos.

En Brasil, APM Terminals entregó su nuevo terminal en Suape, Pernambuco, con una inversión superior a US$350 millones y capacidad inicial de hasta 400.000 TEUs anuales. El proyecto apunta a consolidar al noreste brasileño como un gateway más competitivo y reducir la dependencia de los puertos tradicionales del sur y sudeste del país.

MSC y CMA CGM refuerzan su red de terminales

Otro caso relevante es el avance de MSC en infraestructura portuaria. Reportes especializados indican que la naviera habría adquirido una participación controladora en el terminal de contenedores TIS, en el puerto ucraniano de Yuzhny/Pivdennyi, reforzando una tendencia donde las grandes líneas buscan controlar no solo buques y servicios, sino también nodos terrestres y portuarios.

La misma lógica aparece en la alianza entre CMA CGM y el fondo Stonepeak, que dio origen a United Ports, una plataforma global de terminales con activos en América, Europa y Asia. El acuerdo muestra cómo el capital financiero especializado está entrando al negocio portuario junto a navieras, atraído por concesiones largas, barreras de entrada altas y activos difíciles de replicar.

Oportunidades y riesgos de la concentración

La tendencia plantea oportunidades, pero también riesgos. Para las cadenas de suministro, más inversión puede significar mayor capacidad, modernización, digitalización y resiliencia. Sin embargo, también reabre el debate sobre concentración, integración vertical y control de infraestructura crítica por parte de un grupo reducido de operadores globales.

La próxima competencia del transporte marítimo no se jugará solo en la flota, las alianzas o las tarifas. Cada vez más, el poder estará en los puertos. Quien controle los terminales clave tendrá más capacidad para ordenar redes, absorber disrupciones y decidir cómo se mueve la carga en un comercio internacional cada vez más impredecible.

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