Semiconductores y 5G, el nuevo problema en las cadenas de suministro

La población de consumidores de clase media alcanzará los 5.500 millones o más del 60% de la población mundial para 2030.

La pandemia golpeó el comercio exterior global, la 5G y las crisis de los semiconductores pueden convertirse en la otra pandemia para la cadena de suministro del planeta y la inflación global en 2022. Mientras el planeta parece sacudirse y dar señales de recuperación de una crisis cuyo impacto fue superior al crack del 29 que marcó el inicio de las grandes crisis económicas en el planeta.  El martes negro de 1929 la bolsa de NY cayo, un estrepitoso 12%, récord para Wall Street, en un solo día se negociaron 12.894.650 acciones en la bolsa y el desempleo llego a 3.25 millones de personas el 25% de la población en USA.

En 1.990, la fiebre.com se tomó el planeta y rápidamente generó una oleada entusiasta de la nueva tendencia, que prometía convertir en multimillonario a todo aquel que se atreviera a entrar en este fascinante mundo, Intel y Microsoft eran las estrellas que se pavoneaban y alardeaban de sus hazañas y números astronómicos, mientras el globo se inflaba, en la bolsa de valores, Nasdaq anunció la primera alerta y alcanzó los 5.048 puntos.

El dinero empezó a evaporarse y como siempre sucede en estas crisis, las medianas y pequeñas empresas del sector empezaron a derrumbarse como castillos de naipes, miles de empresas se vieron obligados a declararse en banca rota, en octubre de 2002 el índex alcanzo los 1.114 puntos, el mercado perdió en 2 años US$ 5 billones, un golpe mortal que cayó en la industria como el asteroide de Yucatán pero que esta vez impacto a Wall Street y acabo de un golpe una era, que prometía más de lo que podía cumplir

En 2008 la deuda y el crédito acumulados, desataron el estallido de una nueva crisis financiera. La quiebra de Lehman Brothers marcó el inicio de una crisis inmobiliaria en USA que luego contagio al planeta que generó días muy difíciles para la economía global. El PIB en las economías desarrolladas, se contrajo 3.9% y entre 2007 y 2009 se perdieron mas de 27 millones de empleos. La cartera de Lehman brother era tan alta que alcanzó los US$ 640 mil millones, más del doble de la cartera del gigante asiático EVERGRANDE cuya cartera hoy asciende a los US$ 300 mil millones.

La fiebre de hipotecas y derivados, marcaron el inicio de un gigante que aguantó guerras mundiales, pero no fue capaz de soportar el juego de la especulación y los bonos subprime, el resultado fue una crisis financiera que luego contagió a Grecia, España e hizo estragos en Europa.

La crisis actual

Para muchos expertos la crisis actual por coronavirus es superior a las mencionadas y provocara un estancamiento incluso retroceso económico, especialmente en las economías en vías de desarrollo, por su incapacidad financiera para soportar su propio sostenimiento y el incremento de su deuda externa, producto de la devaluación de sus monedas.

Por otra parte, la caída en las tasas de producción de las super economías muestra el daño que el virus provocó a la dinámica comercial global en el caso de China según datos de la oficina nacional de estadística, el indicador de compras cayo un 14.3 puntos, hasta los 35.7 en enero, alcanzó los 50 puntos, el nivel mas bajo desde la crisis del 2008

La deuda global en 2021 alcanzaría los US$ 300 billones y aunque hoy China es el país con mayor flujo de efectivo, su deuda pública es superior a de su archirrival USA alcanzando los US$ 38 billones. USA cerraría el año con una deuda de US$ 24.4 billones, mientras la deuda de otras economías desarrolladas se incrementó hasta 50%. La deuda pública de LATAN y el caribe hoy es del 75.4% del PIB.

Estas cifras muestran, que la realidad supera la ficción y que los números acumulados no son tan optimistas como dicen algunas fuentes, respecto de la recuperación económica global. La situación de Latinoamérica en el ajedrez económico global es precaria y mucho mas compleja, reitero por su deuda publica y la devolución de la mayoría de las monedas, que al final solo son el reflejo de los macro números.

Cadena de abastecimiento

Como ya sabemos allá por noviembre de 2019 un virus que parecía no representar mayor riesgo aparece en Wuhan, marcando el inicio de la pandemia que ha cobrado la vida de más 5.25 millones de personas en el planeta y que provocó la parálisis global, por meses, mientras la economía se derrumbada y sucumbía ante el bicho de origen chino

La parálisis de la producción en china demostró que hoy son los dueños de la producción global al abastecer más del 70% de todo lo que se produce hoy en el planeta. Cuenta con los puertos mas grandes del mundo que encabeza Shanghai que año tras año rompe récords de movimiento de contenedores en sus terminales portuarias, y que producen el 80% de los contenedores, que transportan el 90% del comercio exterior global.

Este puerto puso en jaque el abastecimiento a lo largo y ancho del globo y disparó los costos de los fletes marítimos a niveles astronómicos jamás vistos, con incrementos de hasta un 500% en menos de un año, representando utilidades a las líneas navieras al cierre del ejercicio 2021 de unos US$ 110 mil millones

Just in Time

Un término muy usado en el Supply Chain para definir hitos, fases y tiempos del abastecimiento en la cadena de abastecimiento, hoy se convierte en una vieja fórmula que se pierde entre Blank Sailink, Roll Overs, incidentes en el Suez, rebrotes en puertos chinos, atascos en Long Beach y escases de contenedores a lo largo y ancho del planeta.

Todos estos inconvenientes  han generado que la planeación del abastecimiento global sea una verdadera pesadilla para diversas industrias, pasando de 180 días, desde la orden de producción, embarque, transporte e ingreso al Wherehouse a seis meses, el doble de tiempo, si se tiene en cuenta que para el caso de China luego del envió de boocking, las navieras pueden tardar hasta 15 días confirmándolos y rolear la salida hasta dos semanas, lo que hoy se convirtió en la regla, algunas navieras reportan no tener espacios por lo que resta del 2021 y las tarifas siguen por las nubes, mientras en algunos puertos de Europa no hay contenedores y las navieras no están ofertando salidas, en Brasil la cosa no cambia y en general la cadena sigue rota y ese justo a tiempo hoy es historia.

Semiconductores y 5G

El planeta ya padeció la crisis que provocó el desabastecimiento y el encarecimiento de diversos productos, por consecuencia del colapso en la cadena de suministro, sin embargo si analizamos las cosas de una manera mas juiciosa, es sólo la punta del iceberg, porque no es lo mismo dejar de transportar commodities y materias primas textiles, o autopartes para resolver la demanda del mercado de usados, componentes que hoy mueven el mundo.

Estamos pasando por alto, la lección más importante que nos dejó la pandemia y es que hoy la tecnología mueve al mundo. La oficina dejó de ser un lugar físico y se convirtió en un lugar virtual, donde lo único que necesitamos es estar armados de equipos cada vez mas potentes y de mayor alcance para poder ejercer nuestras labores desde cualquier lugar.

En este escenario cada vez se producen laptops y móviles mas eficientes para hacer mas real y fiel la conectividad, ahorrándonos el desperdicio de tiempo en trancones y vehículos, para cumplir horarios o marcar tarjeta, la nueva realidad dice, cumple con tu deber, no me interesa desde lo donde lo haces.

Cada día estamos más rodeados de aparatos inteligentes que nos facilitan la vida, neveras inteligentes, autos autónomos y hasta casas verdaderamente inteligentes, que nos hacen la vida más fácil y práctica, todo con el propósito de integrar y de acercarnos mas al concepto de las smart cities, como el mayor reto de la 5G, la transición definitiva de escenarios análogos a realidades virtuales y metaversos. Sin embargo esto demanda la producción de semiconductores que son el alma de esta nueva realidad, que hace posible que todas estas maravillas tecnológicas funcionen y nos faciliten la vida.

Pues bien pensemos qué pasará cuando el atasco y retraso en la producción de semiconductores pase y la producción de electrodomésticos, computadores, procesadores, celulares y automóviles demanden enormes cantidades de contenedores que nuevamente volverán a poner a la cadena en jaque.

Si se tiene en cuenta que la producción de materias primas también está atascada y se sumará la salida a mercado de mercancías de alto valor en puertos del mundo, compitiendo por un espacio, como ya lo pudimos ver las navieras no van a desaprovechar la oportunidad de volver a sacar la mejor tajada de la situación. C

Como siempre Latinoamérica puede resultar muy afectado por el elevado costo en la cadena y su lucha contra la devaluación de sus monedas, mientras la deuda pública nos ahoga y nos recuerda el lugar que ocupamos en un mundo dominado por dos superpotencias que se disparan pero simultáneamente se suministran chalecos anti bala.

La nueva realidad que nos permitió subsistir en pandemia nos pasara factura en postpandemia y a recordarnos que los tiempos de fletes marítimos por debajo de US$ 5.000 son historia por lo menos a mediano plazo, el único resultado será que la inflación global y la deuda seguirán subiendo, aumentando la pobreza, la desigualdad y la distancia entre las naciones desarrolladas y las naciones en vías de desarrollo

Wilton Loaiza, Consultor en Comercio exterior

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