
Un reciente informe elaborado por el Grupo de Trabajo de Criminología Empresarial del Colegio Profesional de Criminología de la Comunidad de Madrid ha revelado que, desde 2019 hasta mayo de 2023, se registraron 712 incidentes de robo de mercancías en el transporte de larga distancia, generando pérdidas económicas que superaron los 15 millones de euros, concretamente, 15.269.803 de euros .
En el estudio, que se ha completado examinado datos criminológicos relativos a los últimos cuatro años sobre el robo de mercancías en España, se pone de manifiesto que, en términos geográficos, la mayoría de los incidentes se concentraron en áreas cercanas a carreteras específicas como AP-7, AP-2, C-25 y N-II. Cataluña experimentó más del 50% de estos incidentes, destacando como la región con mayor concentración, seguida de Madrid y Andalucía, que juntas representan el 20% de todos los incidentes en España.
En cuanto a los lugares donde se producen estos robos, aproximadamente el 60% ocurre en aparcamientos no clasificados, generando pérdidas económicas cercanas a los siete millones de euros. Los ocurridos en los centros de carga, a pesar de representar el 8% de los incidentes, causan pérdidas significativas de más de 5,5 millones de euros. Por último, los incidentes en ruta contribuyen con pérdidas económicas cercanas al millón de euros.
El modus operandi más común utilizado por los atracadores es la intrusión, que abarca casi el 100% de los casos. Este método implica forzar puertas de vehículos, cortar lonas o romper sellos y/o candados. La mayoría de los robos ocurren en horario nocturno (72%) y en áreas de descanso (50%).
Períodos con más robos
Los meses con más robos coinciden con el inicio de las compras navideñas, extendiéndose hasta finales de febrero, representando el 30% de las pérdidas anuales. Además, los martes son los días favoritos para perpetrar robos, seguidos por los miércoles y jueves.
Los datos van de la mano de un estudio previo de Fenadismer, que señala que al menos el 17% de los transportistas han sufrido robos, siendo el 30% de ellos víctimas en dos o más ocasiones. El 21% de los casos involucra ataques físicos a los conductores, resultando en la pérdida no sólo de la mercancía, sino también del vehículo.
Precisamente desde la federación se ha expresado preocupación por la alta incidencia de robos que enfrentan los transportistas españoles, tanto en carretera como durante sus paradas, subrayando la falta de áreas de descanso seguras.
También recuerdan que, a pesar de la aprobación de estándares europeos para aparcamientos seguros, España cuenta con pocas instalaciones registradas, apenas una docena, principalmente en Cataluña y el País Vasco.
Ello, apuntan, es insuficiente según las recomendaciones de la Unión Europea, que sugiere la necesidad de una infraestructura segura cada 100 kilómetros en la red vial principal.





