Operadores logísticos apuestan por combustibles sostenibles para 2030

El operador marítimo Höegh Autoliners ha decidido apostar por el uso de combustibles sostenibles para 2030. Concretamente, la naviera quiere que el 5% de sus servicios se realicen a base de amoníaco verde o metanol. Este cambio se produce tras su incorporación a la coalición internacional ‘First Movers’.

La iniciativa implica avanzar en la estrategia de sostenibilidad del grupo naviero, en la que también se inserta la futura incorporación buques portacoches sostenibles de la clase Aurora y la ya real disponibilidad de seis embarcaciones de la clase Horizon.

De esta forma, el operador fortalece las operaciones respetuosas con el medio ambiente, siguiendo así la línea que están desarrollando otras compañías del sector marítimo. Para el horizonte de 2040, la compañía tiene como objetivo el que todas sus operaciones sean cero emisiones y hacia 2050 espera lograr la descarbonización plena de toda su actividad.

La coalición internacional ‘First Movers’ se puso en marcha en Glasgow en noviembre de 2021 a iniciativa del Departamento de Estado de Estados Unidos y el Foro Económico Mundial. Höegh Autoliners estima que la descarbonización del transporte marítimo es un objetivo ambicioso en el que deben tomar parte activa todas las compañías del sector.

Como muestra del compromiso que se respira en el transporte marítimo, cabe mencionar que CMA-CGM ha realizado recientemente un pedido de siete portacontenedores alimentados con biogás para realizar las rutas que unen Francia con Guadalupe y Martinica. El grupo naviero galo quiere incluir estas embarcaciones poco a poco hasta 2024 para reemplazar a otras de menor tamaño que actualmente cubren estos servicios.

Impulsan nuevas tecnologías para descarbonización del transporte marítimo

En línea con los esfuerzos de la industria naval para conseguir la descarbonización del transporte marítimo, Alfa Laval ha desarrollado la tecnología E-PowerPack, capaz de transformar calor residual directamente en energía eléctrica, reduciendo el consumo de combustible y las emisiones de CO2.

En el futuro, vendrán innovaciones como pilas de combustible y muchas otras, pero el primer paso debe ser aprovechar la energía que ya existe a bordo. Este sistema será clave para alcanzar el objetivo común de la industria de la neutralidad en carbono, pero también puede usarse para mejorar el índice de eficiencia energética y el indicador de intensidad de carbono de la embarcación.

Se trata de una solución autosuficiente que puede generar electricidad a partir de muchas fuentes diferentes de calor a bordo, como el calor residual de los gases de escape, que constituye el 50% de la energía proveniente del combustible quemado, y líquidos a baja temperatura como el agua de las camisas del motor.