Noruega busca ser líder en reciclaje de baterías de vehículos eléctricos

 

En el sureste de Noruega se emplaza la mayor planta europea de reciclaje de baterías usadas o defectuosas de vehículos eléctricos, centro donde en líneas generales son desarmadas con el objetivo de extraer sus valiosos componentes como el níquel, manganeso, cobalto, litio y grafito, materias primas que hoy son consideradas como costosas y cada vez más escasas dada su alta demanda.

El objetivo es volver a usar estos minerales para hacer nuevas baterías, pieza considerada como fundamental en la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono. «A mayor calidad de los componentes, más fácil es usarlas para reciclar«, explica el técnico Jørgen Grønvold a la agencia AP mientras mide la humedad de un misterioso polvo oscuro que ha sido bautizado como el «nuevo oro negro«.

Tal como publica EMOl, la empresa Hydrovolt abrió esta planta en la ciudad portuaria de Fredrikstad y es un emprendimiento conjunto formado por el gigante del aluminio noruego Norsk Hydro y el fabricante de baterías sueco Northvolt.

Se prevé que en un corto plazo este sitio tenga capacidad de procesar cada año 12.000 toneladas de paquetes de baterías de litio, el equivalente de 25.000 autos eléctricos. Noruega, un país productor de petróleo donde la electricidad procede casi exclusivamente de fuentes renovables, es un líder en el uso de vehículos cero emisiones, los que ya representan más del 80% del parque vehicular de ese país.

Vehículos eléctricos versus los de combustible tradicional

Según concluyó un estudio de la Comisión de Transportes del Colegio de Ingenieros Industriales de Valladolid (España), los vehículos eléctricos no son lo suficientemente maduros para sustituir actualmente a los de combustible fósil. Es cierto que los vehículos ‘verdes’ serán sin duda el futuro de una movilidad limpia y sin emisiones, pero todavía no están preparados para ser el presente.

Tal como publica Motor & Movilidad, esta falta de madurez reside en su tecnología, aunque desde la misma organización apuntan que ya a día de hoy la automoción eléctrica es un «gran vector en la reducción de la contaminación urbana». Y es que tanto en las ventas de autos nuevos como en las de vehículos de segunda mano, los eléctricos y los híbridos han conseguido atraer la atención de más conductores que los años anteriores y mejorar sus cuotas de mercado.

Pese a la mejora en las cifras de ventas, algunos de los factores que lastran la implementación del vehículo eléctrico como una alternativa real a los motores de gasolina o diésel son la dificultad para encontrar algunas de las materias primas que forman las baterías, como el litio, y la escasa autonomía de los modelos que se fabrican en Europa.

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