
Mitsui O.S.K. Lines bautizó el FUJIN SAILOR, un buque metanero que se convierte en la primera nave de ese tipo equipada con dos velas rígidas del sistema Wind Challenger. La ceremonia de entrega se realizó en los astilleros de Hanwha Ocean en Corea del Sur y marcó una nueva etapa en el programa de propulsión asistida por el viento que MOL desarrolla desde 2020.
El sistema Wind Challenger y las especificaciones técnicas
El FUJIN SAILOR es la primera nave de cualquier categoría equipada con dos velas Wind Challenger instaladas simultáneamente. Las velas son estructuras retrátiles de fibra reforzada de unos 50 metros de altura que capturan la fuerza del viento y convierten la energía eólica en propulsión complementaria. Cada una puede ajustar su ángulo de forma automática según la dirección del viento y rebajarse cuando el buque pasa bajo puentes o estructuras portuarias.
La embarcación tiene una capacidad de 174.000 metros cúbicos y propulsión principal a gas natural licuado. MOL estima que la combinación de velas y GNL permitirá reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO₂ equivalentes en entre un 10% y un 15% en comparación con un metanero convencional similar que opere en las mismas rutas. La nave fue construida para transportar GNL desde instalaciones de exportación en América del Norte a los mercados asiáticos.
El buque operará para Chevron bajo un contrato de fletamento a largo plazo. Hanwha Ocean se encargó de la construcción en sus instalaciones de Geoje, Corea del Sur.
El historial del proyecto y los objetivos de expansión de MOL
MOL introdujo la primera vela Wind Challenger en el granelero SHOFU MARU en octubre de 2022. Desde entonces, ha instalado unidades adicionales en más de una docena de buques de diferentes tipos, incluyendo portacontenedores y buques de carga a granel. La flota operativa con velas Wind Challenger registra mejoras de eficiencia energética de entre 5% y 8% en condiciones medias de viento.
La extensión de la tecnología a los metaneros era el siguiente paso lógico del programa, pero requirió adaptar las velas a las exigencias de seguridad específicas de los buques que transportan gas criogénico. Los tanques de membrana tipo GTT Mark III Flex del FUJIN SAILOR y los sistemas de contención de vapor de la carga exigieron un diseño estructural del casco diferente al de un granelero o portacontenedores convencional.
MOL planea instalar velas Wind Challenger en dos metaneros adicionales que están en construcción y ha comunicado su intención de expandir el programa a la flota de buques de transporte de vehículos y a otras unidades especializadas durante los próximos tres años. La compañía también trabaja en una versión mejorada de las velas que podría generar hasta un 20% de ahorro en combustible en rutas de alta exposición al viento.





