La industria naviera frente a los crecientes costos de combustible en la transición energética

En medio de la transición hacia fuentes de energía más sostenibles, la industria naviera enfrenta crecientes costos de combustible que podrían tener un impacto sustancial en su operatividad y rentabilidad. Aleksander Askeland, director de ventas de Yara Marine Technologies, advierte que estos costos se incrementarán junto con las exigencias regulatorias, marcando un cambio significativo en el panorama del transporte marítimo.

Dos iniciativas clave de la Unión Europea, la inclusión del transporte marítimo en el mercado de carbono de la UE en 2024, como el Sistema de Comercio de Emisiones, y la introducción de las regulaciones marítimas FuelEU en 2025, están destinadas a tener implicaciones profundas para los actores de la industria que operan en la UE. Estas medidas buscan controlar las emisiones de gases de efecto invernadero y fomentar la adopción de prácticas más sostenibles.

Askeland destaca que los costos operativos, en particular aquellos relacionados con el combustible, aumentarán considerablemente. En algunos casos, el costo de los créditos EUA (European Union Allowance) podría representar hasta el 50% del costo total del combustible, lo que subraya la presión económica adicional para las empresas del sector.

Para mitigar estos desafíos económicos, Askeland enfatiza la necesidad de que los armadores realicen inversiones estratégicas en tecnologías que no solo reduzcan los costos de combustible, sino también las emisiones a lo largo de la vida útil de las embarcaciones. Sin embargo, reconoce que las pequeñas y medianas empresas enfrentarán mayores desafíos para hacer frente a estos crecientes costos y las nuevas obligaciones regulatorias.

El ejecutivo de Yara Marine Technologies sugiere que las empresas más pequeñas consideren colaborar con proveedores de servicios externos, como sociedades de clasificación, para mantener los costos generales de cumplimiento a niveles manejables. Asimismo, destaca la importancia de reducir la exposición a los costos variables de los búnkeres y los créditos de carbono.

Además de los aspectos financieros, Askeland resalta la necesidad de considerar cuidadosamente los riesgos y las regulaciones contractuales, ya que las acciones de un actor en la cadena de suministro pueden tener efectos significativos en otros. La importancia de cláusulas bien definidas y relaciones sólidas con los socios comerciales se vuelve crucial para limitar la exposición y garantizar una planificación y respuesta adecuadas a las cambiantes condiciones del mercado.

Mirando hacia el futuro, se anticipa un aumento en la demanda de amoníaco bajo en carbono como una alternativa para cumplir con los objetivos de descarbonización. S&P Global estima que la demanda de amoníaco bajo en carbono por parte de la industria podría alcanzar los 166 millones de toneladas métricas en 2050, subrayando la creciente importancia de buscar soluciones energéticas más sostenibles en la industria marítima. En última instancia, la transición energética está marcando un nuevo rumbo para la industria naviera, exigiendo adaptación, innovación y colaboración para abordar los desafíos que se avecinan.

Relacionadas: ¿Cómo optimizar el uso de combustible?