
El BID reportó un fuerte crecimiento del valor exportado durante el primer trimestre de 2026. El desafío ahora será convertir el buen ciclo de precios y demanda en más productividad, diversificación y resiliencia logística.
Las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe crecieron 15,7% interanual en el primer trimestre de 2026, prolongando la recuperación iniciada durante el año anterior, cuando el valor exportado de la región aumentó 7,8%. ALC ya había roto marcas en 2025 y consolidado su auge exportador, sentando las bases para este nuevo impulso.
El repunte fue impulsado tanto por mayores volúmenes como por mejores precios internacionales. La minería lideró el avance, especialmente por el desempeño del oro y el cobre, que sigue impulsando una ventana estratégica para Chile y Perú, mientras la agroindustria aportó con productos como soya, café y carnes. El petróleo también contribuyó al resultado regional.
El alza se concentra en minerales y materias primas estratégicas
El oro registró un aumento de precio de 63,9% interanual entre enero y abril, seguido por el cobre con 26,8%. El petróleo avanzó 12,2%, la soya 10,1% y el mineral de hierro 5,7%. La evolución no fue homogénea: el café retrocedió 21,1% y el azúcar cayó 24,2%, reflejando que el ciclo favorable sigue dependiendo de mercados con dinámicas muy distintas.
Sudamérica aumentó el valor de sus exportaciones en 13,2% durante el trimestre. Perú destacó con una expansión de 33,5%, seguido por Paraguay con 19,7%, Argentina con 16,9%, Colombia con 15,5% y Chile con 13,8%. Brasil, la mayor economía regional, creció 7,1%, mientras Ecuador avanzó solo 1% y Venezuela registró una caída de 8,7%.
México y Mesoamérica empujan el resultado regional
Mesoamérica fue la subregión con mayor crecimiento, con un alza de 17,3%, impulsada principalmente por México, cuyas exportaciones aumentaron 17,9%. Centroamérica registró un incremento de 12,6%, con avances destacados en Nicaragua, República Dominicana y Honduras.
El dinamismo exportador coincidió con una recuperación de las importaciones. Las compras externas de la región crecieron 9,7% interanual en el primer trimestre, luego de avanzar 6,7% en 2025. Sin embargo, el BID advierte que el impulso provino principalmente de las importaciones extrarregionales, mientras que el comercio dentro de América Latina y el Caribe avanzó a un ritmo más moderado.
La oportunidad está en no depender solo del buen precio de los commodities
El resultado entrega una señal positiva para una región expuesta a la volatilidad global, pero también deja una advertencia. El mayor valor exportado está sostenido en buena medida por minerales, energía y productos agrícolas, sectores sensibles a cambios de precios internacionales, demanda externa, conflictos geopolíticos y costos logísticos.
El BID plantea que este escenario abre una oportunidad para impulsar reformas que eleven productividad y competitividad, diversifiquen la inserción internacional y refuercen la capacidad de respuesta frente a futuras disrupciones. Para los países exportadores, la tarea será aprovechar el ciclo favorable para mejorar puertos, corredores logísticos, facilitación aduanera, infraestructura y acceso a cadenas de valor de mayor sofisticación.





