Estado de situación: Sudamérica y el robo de carga terrestre

En los últimos años el fenómeno del robo de camiones se ha convertido en una amenaza a las cadenas de suministro, no sólo locales sino a nivel internacional, debido a lo profundamente interconectadas que se encuentran las economías de Sudamerica indicaron desde Assistcargo y todo sus sistemas de evaluación y prevención.

El robo de carga en el transporte carretero de Suramérica se ha consolidado como un riesgo crítico no solo para la seguridad pública, sino como una amenaza directa a la resiliencia de la cadena de suministro y a la estabilidad operativa del comercio regional.

Los informes de seguridad logística global (como los desarrollados por BSI, TT Club y aseguradoras internacionales) señalan que el fenómeno ha dejado de ser una criminalidad casual o de oportunidad para transformarse en crimen organizado transnacional de alta sofisticación, agregaron desde Assistcargo.

Focos geográficos y países más afectados

La incidencia del delito varía según la infraestructura de los corredores logísticos y la presencia de crimen organizado:

  • Brasil: Sigue siendo el país que concentra el mayor volumen absoluto de robos de carga en la región y uno de los líderes a nivel global. Se enfoca principalmente en los ejes viales del Sudeste (San Pablo y Río de Janeiro).

  • Chile: Se ha posicionado como uno de los países con mayor número de incidentes reportados en Sudamérica. Puntos críticos como las rutas hacia los puertos de la Región de Valparaíso y pasos fronterizos estratégicos (como el Paso Los Libertadores) sufren de asaltos organizados, secuestro de conductores e intercepción de carga de importación/exportación.

  • Ecuador: Ha experimentado un incremento drástico en la actividad delictiva en sus corredores logísticos costeros, vinculado a la expansión de bandas del crimen organizado y violencia en las rutas de exportación.

  • Argentina, Colombia y Perú: Mantienen tasas elevadas en rutas interurbanas y zonas periféricas a los grandes centros urbanos, afectando principalmente el transporte de insumos agrícolas, alimentos y mercancías de alto valor añadieron desde Assistcargo

Modus Operandi: La evolución hacia la violencia y la tecnología

Las tácticas criminales han evolucionado en dos frentes paralelos:

  • Violencia e intercepción directa (Ataques físicos):

    • Secuestro de conductores y vehículos (Hijacking): Bloqueo de camiones en carretera, retención de los conductores y uso de tecnología para neutralizar sistemas GPS (jammers o inhibidores de señal).

    • Falsos controles: Uso de indumentaria falsificada de organismos policiales o de inspección para obligar a detener los vehículos en ruta.

  • Fraude, ciberdelincuencia e infiltración («Robo Estratégico»):

    • Suplantación de identidad y Fictitious Pickups: Creación de perfiles falsos en plataformas digitales de carga o falsificación de documentos para retirar mercancías legítimas antes de que el embarcador detecte el fraude.

    • Infiltración e «información interna»: Un porcentaje considerable de los robos cuenta con información previa filtrada desde la cadena logística (rutas, tipo de carga, horarios y sistemas de seguridad).

Cargas más codiciadas

Los grupos delictivos se enfocan en productos de alta rotación y fácil colocación en el mercado informal:

  • Alimentos y bebidas: Lideran de forma consistente las estadísticas debido a su rápida liquidación sin necesidad de trazabilidad.

  • Electrónicos y tecnología: Bienes de alto valor monetario por volumen.

  • Insumos agrícolas y agroquímicos: Muy cotizados en la región durante periodos de alta demanda productiva.

  • Metales, minerales y materiales de construcción: Sujetos a robos según la fluctuación de los precios internacionales.

4. Impacto económico y respuestas de la industria

  • Aumento de costos operativos y seguros: El riesgo elevado ha derivado en incrementos sustanciales en las primas de seguros de transporte (que han subido entre un 20% y 30% en los tramos más expuestos) y mayores exigencias de deducibles.

  • Tecnología defensiva avanzada: Las empresas de transporte están migrando de la simple localización GPS hacia el uso de telemetría avanzada, cerraduras satelitales blindadas, sensores de apertura de puertas, inteligencia artificial para detección de desvíos no autorizados y validación biométrica/digital de conductores y transportistas.

  • Reorganización logística: Muchas flotas han tenido que restringir los tránsitos nocturnos, obligando a coordinar convoyes acompañados por escoltas privadas o concentrar detenciones únicamente en paraderos con certificación de seguridad.