
El tifón Dolphin golpea los grandes puertos del este de China
El paso del tifón Dolphin por la costa oriental de China dejó una nueva ola de congestión en Shanghái y Ningbo-Zhoushan, dos de los principales complejos portuarios del mundo. Aunque las terminales retomaron sus actividades, la acumulación de buques y contenedores mantiene la presión sobre los itinerarios navieros y las cadenas de suministro internacionales.
Dolphin tocó tierra el 9 de agosto cerca de Yuhuan, en la provincia de Zhejiang, con vientos máximos sostenidos de 151 kilómetros por hora. Reuters informó que más de un millón de personas fueron evacuadas y que los aeropuertos de Shanghái cancelaron alrededor de 1.500 vuelos ese domingo y otros 943 durante la jornada siguiente.
Como medida preventiva, Ningbo-Zhoushan suspendió sus operaciones desde el 7 de agosto, mientras las terminales de Yangshan y Waigaoqiao, en Shanghái, cerraron desde el día 8. Las restricciones también alcanzaron patios de contenedores, servicios de barcazas y operaciones terrestres, al tiempo que más de 500 embarcaciones pequeñas y medianas fueron trasladadas a zonas de resguardo.
Kuehne+Nagel informó que las terminales, patios, almacenes, servicios de transporte terrestre y la mayoría de las instalaciones de barcazas ya habían retomado sus actividades al 11 de agosto. Sin embargo, la reapertura no significa una normalización inmediata, debido al volumen de buques y carga que debe ser procesado después de los cierres.
Según Linerlytica, más de 2,4 millones de TEU de capacidad de portacontenedores quedaron inmovilizados o retrasados en el norte de Asia. La consultora advirtió que Shanghái y Ningbo son los puertos más afectados y que el rezago podría tardar varias semanas en desaparecer, con efectos que también se extenderían hacia terminales del sur de China.
Semanas de rezago y el efecto sobre los itinerarios navieros
Determinados atraques de Yangshan registraban esperas de hasta 12 días, además de restricciones para conseguir citas de ingreso de contenedores. Sin embargo, esa cifra corresponde a casos específicos: Journal of Commerce situó los tiempos promedio cerca de cinco días en Shanghái y tres días en Ningbo. Entre los principales riesgos aparecen omisiones de escalas, roleo de carga, cambios en los plazos de recepción y nuevos atrasos en las salidas.
La congestión también coincide con el retorno parcial de servicios de Maersk y CMA CGM a la ruta del canal de Suez y el mar Rojo, una decisión que permitiría reducir tiempos de navegación y liberar capacidad. No obstante, Peter Sand, analista jefe de Xeneta, advirtió que estos cambios no constituyen una solución rápida y que no deben atribuirse exclusivamente al tifón, debido a que algunas modificaciones ya estaban en marcha antes del impacto de Dolphin.
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