Destacan mayor uso de cobre para transporte en China

La presidenta del Banco Central de Chile, Rosanna Costa, destacó que la situación actual de la economía le otorga al instituto emisor «mayor lexibilidad» para acomodarse a shocks que puedan aumentar la inflación.

Por otro lado, la autoridad resaltó que en el IPoM de junio analizarán la persistencia de los factores que han estado influyendo en el alza del precio del cobre recientemente. Tal como publica EMOL, Costa participó de un evento realizado en la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), donde presentó de forma acotada las conclusiones del Informe de Política Monetaria de marzo. En el encuentro, la presidenta del Banco Central resaltó que «la economía chilena ha avanzado en la resolución de los grandes desequilibrios macroeconómicos de años anteriores«, destacando que la inflación ha disminuido, alcanzando 3,2% anual en marzo.

«Por el lado de la actividad, los últimos meses han mostrado un mejor desempeño», indicó. En ese sentido, destacó que la economía chilena retomó tasas de crecimiento trimestral positivas a partir del segundo semestre de 2023, cerrando ese año con un crecimiento del 0,2% del PIB.

Asimismo, mencionó que en enero y febrero, el Imacec también fue mejor que lo esperado, con tasas de expansión anual por sobre lo que se observó en meses anteriores. Sin embargo, recordó que dada la transitoriedad de algunos de los elementos detrás de estos datos, el escenario central de proyección anticipa menores velocidades en los próximos meses.

Cobre y Petróleo

Respecto de los precios de las materias primas, mencionó que la estimación del Banco Central para el precio del cobre y del petróleo son algo mayores respecto del Informe de fines de 2023.

«Nuestras proyecciones tuvieron como cierre estadístico el 26 de marzo, cuando el precio del metal se ubicaba en torno a los US$4 la libra, por debajo de los valores en que ha fluctuado más recientemente. Con la información de la que disponíamos entonces, proyectamos precios promedio de US$3,85 la libra para el período 2024-2026«, detalló.

«No es evidente estimar cuánto se modificarían estas proyecciones incluyendo la evolución más reciente del precio. En parte porque se debe evaluar cuidadosamente los factores de oferta y demanda que sustentan su comportamiento y cuál será su persistencia en el corto y mediano plazo. Esa será una tarea para el IPoM de junio», adelantó.

Sin embargo, dijo que «creo importante rescatar un dato que mostramos en el Informe de marzo, en particular la mayor intensidad de uso del cobre en el sector de transportes en China, lo que en el marco de la creciente demanda por electromovilidad puede estar incidiendo en su mayor precio».

Con todo, resaltó que «la situación en que nos encontramos hoy le otorga al Banco mayor flexibilidad para acomodarse a shocks que puedan aumentar la inflación, siempre y cuando estos se disipen dentro del horizonte de política monetaria de dos años».

Sin embargo, apuntó que los mercados y las condiciones financieras globales están especialmente sensibles a factores como la evolución de las tensiones geopolíticas -las que emanan de distintos frentes- y las señales respecto de la evolución de la inflación en Estados Unidos.

«En este contexto, prevemos que la TPM seguirá disminuyendo a lo largo del año. No obstante, debemos ser cautelosos a la hora de evaluar el escenario macroeconómico y la adecuada velocidad de normalización de la política monetaria en nuestra economía«, reiteró.

«Como hemos resaltado desde hace tiempo, la magnitud y temporalidad de las futuras reducciones de la TPM se evaluará reunión a reunión, teniendo presente la evolución del escenario macro y sus implicancias para la inflación«, concluyó.

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