

La variante de la Covid-19, Ómicron, ha generado un verdadero caos en el transporte aéreo internacional. Ya son más de 10 mil vuelos los que fueron cancelados en los últimos días como resultado de la propagación de la variante Ómicron del SARS-Cov-2, según han reportado últimamente agencias mundiales.
Según detalla Prensa Latina, la mutación del coronavirus, altamente contagiosa aunque de momento con menor riesgo de hospitalizaciones y muertes entre los vacunados, ha generado no sólo un notable aumento de casos globalmente, sino también una cascada de cancelaciones y retrasos de vuelos en todo el mundo.
En la semana de Navidad, más de seis vuelos se suspendieron y, al menos otros dos mil se unieron a la lista, de acuerdo con el sitio web de seguimiento FlightAware y la cadena CNN, en tanto una cifra superior a los tres mil sufrió algún tipo de retraso.
El país más afectado es Estados Unidos, donde la semana arrancó con cerca de mil cancelaciones de vuelos internos o con origen o destino al país tras dos mil 300 registradas el sábado 25 y el domingo 26. “El incremento a nivel nacional de casos de ómicron tuvo un impacto directo en nuestras tripulaciones y la gente que lleva a cabo nuestras operaciones”, señaló United Airlines en un mensaje enviado a sus empleados, luego de que un número no determinado no asistiera a trabajar debido a enfermedad.
Panorama internacional no es mejor
A nivel internacional, el impacto por la crisis de la Covid-19 también derivó cancelaciones de viajes aéreos, por ejemplo, la aerolínea alemana Lufthansa tendría que cancelar hasta el 10 por ciento de todos sus vuelos entre enero y febrero (aproximadamente 33 mil operaciones) debido a una caída en el número de reservaciones.
Numerosas compañías debieron poner en cuarentena a pilotos, asistentes de vuelo y otros miembros del personal que se vieron expuestos al contagio de esa enfermedad, algo afrontado por la propia Lufthansa, Delta y United Airlines.
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